Datos significativos del contexto

El Colegio Alemán Concordia surgió como una obra de la colectividad y de las iglesias menonitas. Comenzó como una idea conjunta que surgió entre los padres de los menonitas alemanes y muy pronto estuvo claro que este proyecto debía estar subordinado a la iglesia.
La Iglesia Menonita y las Iglesias de los Hermanos Menonitas Concordia se declararon dispuestas a hacerse cargo del colegio y apoyarlo. Surgieron planes y conjuntamente, unos meses después, se puso manos a la obra buscando un terrero apropiado para el colegio y el material escolar correspondiente.
Desde su fundación el colegio se estableció sobre una estructura administrativa, una base pedagógica cristiana y tres principios fundamentales: disciplina, idioma alemán y fe cristiana.
En la disciplina se querían destacar valores como el orden, puntualidad, y obediencia, los cuales se percibían amenazados en esa época.
La enseñanza del alemán como idioma materno debía llevarse a cabo conscientemente con materiales de estudio traídos de Alemania.
Toda enseñanza debía darse en un marco bíblico y cristiano. Muy pronto hubo un cuarto principio que se sumaba a los tres anteriores, el concepto de “colegio de encuentro”, porque no se quería dar vida a un establecimiento exclusivamente para hijos de los patrocinadores. Esto se demostraba con la inscripción de alumnos no menonitas de habla alemana, como también la de aceptar un 40% de alumnos de habla castellana sin trasfondo alemán como idioma materno.
El primer edificio alquilado para el colegio recién fundado estuvo ubicado sobre la Avda. Venezuela. La colocación de la piedra angular para la construcción del nuevo colegio sobre la calle César Samaniego, en el barrio Santo Domingo, se llevó a cabo el 16 de octubre de 1977. Para el tercer año lectivo (1978) ya estaban construidas las aulas y oficinas esenciales en el nuevo terreno adquirido, aunque en el patio continuaban las construcciones.
En los inicios, la sociedad menonita en Asunción era proporcionalmente pequeña y con pocos niños en edad escolar, hoy después de 42 años, el colegio que se inició en una modesta vivienda alquilada, se ha convertido en una institución de educación y enseñanza que encuentra su aprobación más allá de los límites de nuestra comunidad.